Lo Profundo Llama a lo Profundo
Publicado el 4 de Enero • 3 min de lectura
Autora: Sheilyn Garcia
Si me conocen, saben que me gustan las preguntas y me gusta la gente que me pregunta cosas que me hacen meditar, especialmente si se trata de Dios. Ayer me hicieron esta pregunta: "¿Qué significa para ti 'Deep calls to deep'?"
"Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí."
— Salmo 42:7
Estuve pensando en ello porque ese versículo, para mí, ¡es demasiado profundo! Y no solo eso, sino que tocó mi Espíritu. Lo he leído muchísimas veces, pero esta vez ha conmovido cada fibra de mi ser.
Primero, necesitamos entender quiénes eran Coré y sus hijos. Ellos escribieron este Salmo, no David. La familia de Coré pertenecía a los adoradores del Templo. Eran parte de la familia levítica.
Para mí los hijos de Coré, hablaban de la necesidad de estar en el Templo de Dios, haciendo la voluntad de Dios y adorándolo, independientemente de la rebelión de su padre contra Dios. Independientemente de las miradas que les dirigían las personas, porque todos sabían quién era su padre. Se recordaban a sí mismos su propia identidad en Dios.
¡Son adoradores de Dios! Imagino el dolor que sentían. La rebelión de su padre lo llevó a la muerte, pero Dios tuvo misericordia de los hijos de Coré. El hecho de que este Salmo esté incluido en la Biblia habla grandemente de nuestro Señor y su misericordia. ¡Wow!
Ayer publiqué lo siguiente en las redes sociales: "Es inevitable; cuanto más profundo buscas al Señor, más profundo quiere ir tu Espíritu. ¡Es INEVITABLE!". Y esto es muy cierto.
Cuanto más profundo vamos, más profundo quiere ir nuestro Espíritu. Tal como mencionaron al principio de ese mismo Salmo: "Como el ciervo brama por las corrientes de agua, así clama por ti, oh Dios, el alma mía". El ciervo encuentra la fuente que calmará su sed. ¡Saben muy bien que es Dios! Dios, el único que puede satisfacer nuestra hambre y sed. Y solo se puede encontrar en el lugar secreto de Su presencia: ¡lo profundo!
¿Por qué escribo todo esto? Bueno, ¡creo de verdad que Dios nos está llamando a lo profundo en este nuevo año! La provisión y todo lo que necesitamos se encontrará solo en Él.
¡Él quiere que escuchemos Su llamado y respondamos! Cada año escucho a la gente decir: "Este es mi año". Yo digo: "¡Este es el año de Dios! Él quiere toda nuestra atención. ¿Aceptas Su llamado?"